Al estudiar otras epocas históricas, recordamos lo brutal que era la gente, eran bárbaros, incivilizados, primitivos. Bien, no voy a dedicarme a desmontar estos tópicos, sino todo lo contrario. Siguiéndolo al pie de la letra, ¿qué nos hace pensar que dentro de 1000 años los libros de historia no se referirán a nostros como seres primitivos, brutales, desalmados?No hablo de minorías, ni de individuos marginales o iluminados en general. Hablo de convenciones sociales aceptadas por casi todos, los que están arriba y los que están abajo y que muy pocas voces cuestionan seriamente.
Imaginemos que dirán a cerca de nostros los escritos dentro de 1000 años:
Muchos seres humanos del siglo XXI aun conociendo perfectamente que millones de personas morían de hambre, seguían acumulando grandes cantidades de dinero que nunca utilizarían. Y lo sabían no sólo de oído, sino viendo en pantallas de alta resolución panorámica como personas famélicas agonizaban. Todo eso se permitía desde bancos, paraísos fiscales considerados países más respetables que aquellos donde la gente sufre las consecuencias más crudas de la desigualdad.
También quedará grabado para la posteridad nuestra total ignorancia ante el sufirmiento animal:
Según la gente del siglo XXI, no habia término medio: cualquier animal, al no poder compararse con un ser humano, se equipara automáticamente con un mineral, ignorando cualquier tipo de sufrimiento físico, que pueda padecer toda criatura de otra especie. No importa que centenares de millones de vacas, cerdos, gallinas vivan toda su existencia hacinados en celdas estrechas y oscuras. ¡Claro, no son personas!-justificaba el ser humano del siglo XXI.
Y ¿cómo se les va olvidar a los historiadores un tema que incluso nostros tenemos tan a mano y a la vez ignoramos tanto?
En el siglo XXI la gente conocía los efectos del cambio climático, pero los políticos eran incapaces de llegar a un acuerdo para frenar definitivamente las emisiones de gases contaminantes y parar la destrucción del planeta. La gente de la calle también lo sabía muy bien pero muchos, no sabemos bien porqué, eran incapaces de tomar medidas individuales como utilizar menos los vehículos de motor o depositar los residuos en contenedores adecuados.



